La carrera de Educación Musical busca formar profesionales especializados en el rescate y difusión del patrimonio cultural, fomentando el sentido de identidad y pertenencia, así como dotados de conocimientos teóricos, habilidades técnicas y creativas en el saber hacer aplicadas en el campo de la educación.
La educación musical es una materia de gran relevancia durante la etapa de la educación primaria. El valor de este radica en que el niño a través de la música logra la autodisciplina y enriquecimiento personal. Desde su inicio, la educación musical necesita llevarse a cabo desde una perspectiva objetiva de manera progresiva tanto para su desarrollo psicológico como fisiológico.
Los beneficios que aporta la educación musical son varios, pero los más destacados son el aumento de la comunicación y expresividad, desarrollo emocional, más capacidad de expresar los problemas, la ansiedad, los miedos, etc. La educación musical ayuda a aliviar y disminuir la ansiedad.
La música ofrece una salida creativa a las
emociones, un puente entre las personas y una forma de experimentar el poder
de la perseverancia. Desde Alemania hasta la República de Corea, los
estudios han puesto a prueba la “teoría del cambio” basada en la educación
musical, según la cual la formación musical mejora la función cerebral, la
colaboración creativa fomenta las habilidades socioemocionales y los
estudiantes de música asisten a la escuela con más regularidad, tienen
conductas menos arriesgadas y más probabilidades de encontrar un empleo.
La evidencia de algunos evaluaciones experimentales en Perú y Venezuela
muestra que la educación musical puede mejorar las habilidades
interpersonales y emocionales de los estudiantes vulnerables. Los resultados
son mejores cuando los programas se diseñan teniendo en cuenta las
necesidades específicas de las poblaciones vulnerables. Por ejemplo, los
programas que pueden proporcionar servicios de salud mental o cubrir los
costos asociados a la educación musical, como instrumentos y viajes, tienen
un mayor impacto.